Reseña DONNING THE PURPLE

  • Autor: Petter Schanke Olsen (2018)(Kill the King)
  • N° Jugadores: 1-3
  • Adaptabilidad al Solitario: 3,5/5
  • Complejidad: 3/5
  • Partidas Jugadas: 11

VISTAZO GENERAL

El título (Luciendo el Púrpura) hace referencia al manto que vestía el Emperador de Roma. Estamos en el año 193 DC, y el Imperio Romano tiene que hacer frente a: 1)las invasiones bárbaras, 2)el hambre, el descontento popular y los desastres naturales, y 3)las intrigas internas.

Inicio de la partida, con nuestras tropas en la capital de cada Región (hay 4 regiones divididas en Provincias), y el Emperador por supuesto en Roma

En el multijugador, hasta 3 jugadores luchan por ser el Emperador, pudiendo cambiar quién lo ostenta. En solitario, siempre eres el Emperador y tienes que hacer frente a lo mencionado arriba (a través de un Mazo de Eventos), intentando acumular al final más puntos que un supuesto contrincante de funcionamiento muy básico (lo único que hace es sumar puntos mecánicamente)

EL IMPERIO SE DESMORONA

En este juego nos dan palos por todos lados:

  1. SENADO. Cada ronda el oponente añade 2 Senadores, lo que le da cada vez más puntos.
  2. HAMBRE y FELICIDAD. Cada año (ronda) tenemos que alimentar nuestras Provincias con trigo, pudiendo bajar la Felicidad drásticamente si no tenemos trigo suficiente ni podemos comprarlo con dinero.
  3. MUERTE DEL EMPERADOR. Ocurre al agotar las acciones, y si en ese momento no tenemos sucesor perdemos la partida directamente. Se entiende que no hemos conseguido mantener el poder en manos de nuestra familia.
  4. BÁRBAROS. Aparecen cada año, y no es nada fácil contenerlos.
Los bárbaros se han extendido, invadiendo ya una capital (Región 4) y poniendo en peligro otras dos (Regiones 2 y 3). Mientras, el Senado está repleto de senadores opuestos (los rojos; ésto pasará siempre, aunque podemos quitarle alguno para que reciba menos Puntos de Victoria cada año)

Somos el blanco de todas las miradas. Y ¿cómo se materializan estás amenazas en el juego?. Con un Mazo de Eventos, nuestra fuente de continuas ‘alegrías’.

Y es que en cada uno de los 4 años de la partida, robamos no 1 ni 2 eventos, sino ¡cinco!. Cinco maravillosos eventos que nos destrozarán sin piedad, porque todos son o malos o muy malos (Terremoto que nos destruye los edificios, Subida del precio del grano, Pérdida de parte de nuestro grano, Bárbaros que aparecen, Bárbaros que avanzan hacia la capital de la región, Bárbaros que aparecen y avanzan…). Te acuerdas del que te aconsejó que te hicieses Emperador. “¡Es una fiesta continua y no das palo al agua!”. ¡¡Fiesta mis c******!!”.

EJERCIENDO DE EMPERADOR

El Imperio se está yendo al garete, pero podemos evitarlo, tenemos opciones.

Después de que aparezcan Bárbaros en cada una de las 4 Regiones, de que en una de las Regiones aparezca la hambruna y de los 5 Eventos (donde seguramente aparezcan más bárbaros…), por fin nos toca realizar acciones, 5 también, para intentar mitigar los daños producidos en el Imperio.

Las fichas blancas son las acciones disponibles o nuestro Aguante. Si se acaban morimos (no pasa nada, es inevitable) y se convierte en Emperador el sucesor, que deberá ser nosotros (bueno, uno de nuestra familia) habiendo pagado por ello previamente. Si no hemos conseguido el sucesor, adiós al Imperio, que pasa a otras manos y perdemos

Podemos:

  • Mover a las legiones de una Provincia, al Emperador (más fuerte), o Crear legiones. Todo ello para atacar a los Bárbaros o al menos dificultar su avance. El resultado del combate se decide por superioridad de fuerza simplemente, y es imprescindible desde el principio atacar, porque en un par de rondas se han hecho con el mapa, y porque además recibimos un merecido y bienvenido botín al ganar (dinero, cartas o recuperar fichas de acción; vamos, que la guerra rejuvenece al Emperador jeje)
El Emperador, con sus 2 de fuerza, no puede con los bárbaros de Capadocia. Podremos usar alguna carta Plot para aumentar la fuerza, o mover las dos legiones de arriba para igualar fuerzas e impedir el avance
  • Jugar una carta de intriga (Plot), ya sea siguiendo su texto para obtener dinero, grano, acciones… o bien usarla para aumentar temporalmente nuestra fuerza
  • Construir un Edificio, obteniendo con ello beneficios como dinero o protección contra el hambre
Hemos construido un (da pasta cada año), y 2 Monumentos (el beneficio viene en la foto, pero se centra también en el dinero). No nos hemos hecho todavía con la sucesión al trono (Heir)
También hemos hecho un Acueducto (felicidad para el pueblo y previene la hambruna). Abajo el grano que tenemos.

Después vuelven las penurias, teniendo que alimentar a las Provincias con nuestro grano (que no será suficiente) y gastando de nuestro bolsillo para importar el grano que nos falte. Además el precio del grano seguramente va a subir en posteriores años, dejándonos a veces una pasta para que coman nuestros queridos súbditos.

Por último recaudamos dinero de las Provincias no ocupadas y cuya región no esté con hambruna (que somos Emperador, pero tenemos nuestra ética…), para así construir edificios y comprar grano el año siguiente, y reducimos la hambruna de las regiones que la estén padeciendo.

De las pocas cosas, por no decir la única, que te da un respiro es una carta de Foro que recibes cada ronda, y que añade alguna acción extra muy suculenta.

Aunque tienen un pero, y es que, si normalmente cuando muere un Emperador se recupera el Aguante o Stamina, las fichas que se hayan usado para estas acciones extra se quedan ahí el resto de la partida, lo que adelantará la muerte del nuevo Emperador. Y cada vez que muere recibimos -1 PV (punto de victoria).

Y así transcurrirán los 4 años, comparando al final si has conseguido más Puntos de Victoria que el ‘oponente’, algo que de momento se me resiste, lo cual está bien porque te picas. De hecho, de las 5 partidas jugadas sólo he podido llegar al final en 2; en la otras he perdido antes, ya sea porque los bárbaros se han extendido hasta el límite permitido o por no tener sucesor cuando se muere el Emperador.

Al inicio de la partida coges una de estas cartas aleatoriamente y, si cumples su requisito, consigues puntos al final. También consigues puntos por lo feliz que sea la gente a lo largo de la partida y por el dinero que hayas acumulado

OPINIÓN PERSONAL

Tenías muchas ganas de tener este juego, lo que es peligroso por la posible decepción. Y además jugaba en su contra la interacción entre jugadores, que parecía un eje importante de la partida.

Pero aún así me está convenciendo para solitario. Pierdes la interacción, porque además el oponente al que tienes que ganar en puntos no se puede llamar IA. Suma puntos básicamente por los Senadores que tenga en el Senado, y añade 2 cada año de forma automática. Vamos, que su puntuación varía poco.

Ésto podría ser algo negativo; de hecho lo es, no hay oponente real, juegas contra las circunstancias que van sucediéndose. Pero es que esas circunstancias te aprietan de tal forma que te da igual no competir contra una buena IA, tienes bastante con capear el temporal y ver cómo puedes mejorar tu situación.

Los Eventos te mantienen en tensión en ciertos momentos porque esperas por ejemplo que no salga la carta que hace que avancen los bárbaros, porque te haría perder 1 o 2 capitales, o incluso la partida, o que no salga la que te hace perder grano porque ves que ya vas muy justo.

Es un juego de partidas cortas (unos 30-40 minutos), con reglas sencillas y que se juega de forma muy ágil. No te sale humo de la cabeza, no es demasiado exigente en ese sentido, pero por ello apetece jugarlo más a menudo.

No es que las partidas se diferencien en exceso. El núcleo va a ser similar, porque siempre tendrás los mismos frentes abiertos: Bárbaros, Grano, Felicidad, Senado. Pero el orden en el que aparecen los Eventos, o dónde salen más bárbaros (no he comentado que, si ha tocado que los bárbaros aparezcan en una Provincia donde hay legiones o está el Emperador, no aparecen), o incluso lo que recibimos con los dados cuando vencemos algun bárbaro, hace que alguno de esos focos destaque, o simplemente que se distribuyan de distinto modo, cambiando el desarrollo y la sensación de la partida.

El juego tiene azar, sobre todo por el mazo de Eventos y por la aparición aleatoria de bárbaros en las regiones al principio del año. Pero no es un azar insalvable. Bueno, para mí de momento sí, pero el compañero Gambito comentó que, después de 40 partidas, ganaba casi siempre. Así que lo que a mí me parece de momento un azar y sobre todo una dificultad alta, parece que puede llegar a ser controlable. Sinceramente espero que ese momento tarde en llegar porque me lo paso muy bien jugándolo.

Ésto lo escribí cuando llevaba 5 partidas. Ahora, tras 11 y sin acercarme a la victoria, tengo que bajarle la nota de un 8 que le había puesto por la falta de control que se tiene. Muchas partidas ni siquiera he conseguido acabarlas. Quizás no haya dado con la forma correcta de jugar, es cierto, pero la sensación que tengo es que, haga lo que haga, tarde o temprano ‘explota’ el delicado equilibrio que iba ma teniendo y se va al traste la partida sin que pueda hacer nada por evitarlo.

Las 5 cartas de Evento cada ronda son como dije demoledoras, y muy a menudo provocan una aparición masiva de bárbaros que tienes que reducir para que no se dé una de las condiciones de derrota, a costa de realizar otras acciones. O te sube el precio del trigo una barbaridad y se hace imposible importarlo por falta de dinero, o sencillamente el Senado suma puntos de victoria sin parar por no eliminarle senadores.

Siempre algo falla, por las malditas 5 cartas. Veo muy difícil poder prepararse o responder a 5 Eventos todos negativos, ya que el azar hace que se mezclen en combinaciones muy jodidas.

No obstante, seguiré perseverando, porque el juego me parece muy entretenido.

(Nota: en mi favor, y para no quedar de paquete,.he de decir que juego con una variante en la que al final de cada ronda sucede algo malo (sólo que ésto sí sabes lo que va a ser). No quito la variante porque realmente mi forma de jugar sería la misma, y porque le da un punto añadido de variación al juego)

7,2

Por último os dejo unos enlaces. El primero narra la lucha por el poder dentro del imperio en esas fechas, ambientando perfectamente el juego.

Año de los 5 Emperadores


Página del juego en la bgg

Recordar que la editorial MasqueOca sacará el juego en español a finales de este año.

Y para Septiembre de 2019 (primera quincena) saldrá el kickstarter de la Expansión Votes&Virtue.

Añade:

  • Rol de General para un cuarto jugador.

    No jugable en solitario

  • Fase de Senado. Los senadores votan acerca de asuntos del Imperio

    Jugable en solitario

  • Cartas

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba